| La Agencia de
Protección Ambiental (EPA) y la Autoridad del Servicio de
Salud Pública han instado a numerosas pruebas de Radón.
Luego del cigarrillo, el radón es la segunda causa de cáncer
de pulmón. Aproximadamente 36.000 muertes por cáncer
son atribuidas al radón cada año. Estudios de la EPA
muestran que millones de hogares Americanos contienen niveles iguales
o sobre 4 pCi/L, el nivel de exposición al radón recomendado
por la EPA.
En un hogar con niveles similares o superiores
a 4 pCi/l, una familia tipo es expuesta a aproximadamente 35 VECES
MÁS radiación que la permitida por la Comisión
Reguladora Nuclear en una basureo radioactivo. La mayoría
de los estándares de seguridad para cancerígenos de
la EPA son establecidos por un riesgo de muerte de 1 en 100.000.
Los científicos concuerdan en que el riesgo de muerte por
exposición al radón en un nivel de 4 pCi/l es aproximadamente
1 en 100. ¡El nivel de radón implica 1000 veces más
riesgo de muerte que cualquier otro cancerígeno de la EPA!
El riesgo principal del radón proviene
de la emisión atmosférica del radón-222, liberado
por la descomposición de uranio-238 presente en el suelo
y rocas. Este proceso crea productos radioactivos descompuestos
(polonio, plomo y bismuto), los cuales rápidamente se impregnan
a materiales aéreos tales como el polvo, facilitando así
su inhalación. Dichas partículas alfa pueden depositarse
en las células delicadas de la membrana mucosa, llenando
el pulmón y siendo causa potencial de cáncer de pulmón.
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